Movimiento y pausas de respiración
Cómo meter movimiento y pausas de respiración en un día ocupado

No hace falta un gimnasio para moverte más. Puedes bajarte una parada antes del transporte, subir por las escaleras, caminar mientras hablas por teléfono o dar una vuelta a la manzana después de comer. Si pasas muchas horas sentado, una alarma cada hora para levantarte, estirar los hombros y caminar un par de minutos es una costumbre pequeña que se integra bien a cualquier trabajo.
Las pausas de respiración también caben en cualquier lugar. Siéntate con la espalda cómoda, inhala despacio por la nariz contando hasta cuatro y suelta el aire por la boca contando hasta seis. Repite durante uno o dos minutos y fíjate en cómo se mueven el pecho y el abdomen. Hacerlo en momentos fijos, como antes de abrir el correo o al terminar una reunión, ayuda a que se vuelva un hábito.
Detalles
- Cada tema explica con ejemplos cotidianos qué alimentos elegir, cómo prepararlos y con qué frecuencia incluirlos en la semana.
- Verás ideas sencillas para organizar el día, como una rutina de sueño, pausas para caminar o momentos de respiración.
- Los textos están escritos con calma y sin tecnicismos, para que puedas leerlos en pocos minutos y llevar una idea a la práctica.