Verduras, frutas y legumbres en tu semana
Cómo dar un lugar fijo a verduras, frutas y legumbres en la semana

Una forma cómoda de empezar es decidir de antemano qué lugar ocupa cada grupo en el plato. Las verduras pueden llenar buena parte de la comida principal, ya sean crudas en ensalada, asadas en el horno o salteadas con un poco de ajo. La fruta funciona bien como cierre de la comida o como merienda a media tarde, y conviene tenerla a la vista en un frutero para recordar que está ahí.
Las legumbres, como los frijoles, las lentejas, los garbanzos o las habas, se pueden cocer en una sola tanda el fin de semana y guardar en porciones dentro del refrigerador. Así sirven para una sopa un día, para una ensalada fría otro y para rellenar tacos o tortitas al siguiente. Variar los colores y las texturas hace que la semana resulte menos repetitiva sin complicar las compras ni el tiempo de cocina.
Detalles
- Cada tema explica con ejemplos cotidianos qué alimentos elegir, cómo prepararlos y con qué frecuencia incluirlos en la semana.
- Verás ideas sencillas para organizar el día, como una rutina de sueño, pausas para caminar o momentos de respiración.
- Los textos están escritos con calma y sin tecnicismos, para que puedas leerlos en pocos minutos y llevar una idea a la práctica.